Yo empecé a trabajar en esto para pagarme la vangancia, par comprar cervezas.
Comencé a hacer comics porque... no me acuerdo por qué... cuando era mas chavo, en la secundaria soñaba con hacer una película de superhéroes. Pero hasta ahí... y sin embargo, puedo decir que he llegado más lejos que muchos que sí querían llegar a un lugar como en el que me encuentro.
¿Por qué?
No lo sé.
sábado, 15 de julio de 2006
Día de la Revolufia

La foto no es mía, me la volé del sitio del Reforma.
Ayer se celebró que le cortaron la cabeza al Rey, al mismísimo descencdiente de Diosito Santo y esto devino en República.
En la mairie (la delegación, pues), hubo bailongo anoche.
3 euros la Heineken de lata: ¡un robo! ¡Con razón nadie se empeda en la calle aunque esté permitido!
Se estrenó Supermán y tengo ganas de ir a verla. Cuando lo comenté, la cara de los cuates iba desde los que creían que lo decía de broma, hasta los que pusieron cara de "¿por-qué-te-gusta-comer-mierda?". Me voy a tener que convertir en un fanboy de closet. Aunque aclaro que por otro lado entiendo: Supermán no es mi personaje favorito, es más, lo vomito, lo detesto, mas bien soy fan de Brian Synger. Los críticos comentaban que junto con la invitación a la exhibición para prensa, la distribuidora pedía a la gente llegar antes para una revisión de rutina por cuestiones de seguridad ¡como si esperaran algún atentado terrorista en la proyección! Después de el incidente, que fue tomado como un acto grosero y mamón, la crítica francesa se limitó a decir: "¡No nos interesa saber si Supermán returns es buena o mala: Supermán se acabó para nosotros!"... pinches gringos, ¿cómo se les ocurre hacer estas cosas y justo 2 días antes de celebrar la Revolución Francesa?, ¿a dónde querrán llegar con esa actitud de "dueños del planeta"?
Por lo pronto me estoy poniendo al tanto con Wong Kar-wai, chinguetas entre los chinguetas.

Ví 2046, la compré en DVD para regalársela a Nieves. Ya ví In the Mood for Love y me quiero agenciar un paquete de tres películas de Kar-wai. Acá en parís Kar-wai ha sido un hitazo, todo mundo ha visto sus películas y todo mundo tiene una opinión propia al respecto, aunque esté muy chaqueta su opinión, pero es suya, y no se quedan como en México, con cara de pendejos cuando lo mencionas, o nunca te sale un mamoncete de agencia de publicidad presumiendo su amplia "cultura" sobre cine no hollywoodense pretendiendo que lo sabe todo de Kar-wai, y que cuando le preguntas: ¿Y tú cómo interpretaste la película?, te das cuenta que el vatillo solo te ha recitado el boletín de prensa, o cuando mucho alguna reseña de revista, si es que acaso lee. De este tic snob de la paisanada ya me había dado cuenta allá, durante el trayecto entre el puestecito de Carlos y Jorge, en La Lagunilla, y los bares de La Condesa... pero no me había incomodado tanto...
En fin...
¿Por qué tiene uno que venir tan lejos para tener que aborrecer a su país?
Misterios insondables. Solo extraño mi jarro de pulque y los tacos de barbacoa de Don Tomás, los domingos, en La Portales... de ahí en fuera: México es prescindible.
Por las noches, cojo como perro en brama con mi amada Malinche.
Visiten la página del Yunque para que vean quién va a gobernar el rancho eléctrico estos 6 añitos.
viernes, 14 de julio de 2006
Estoy en París...
Hoy es 14 de julio de 2006.
Día de la Revolución francesa.
Estoy en la Ciudad de París.
No, no voté. Pero si lo hubiera hecho habría votado por el Peje, desde luego. No porque lo consideré el mejor candidato, sino porque si de retrocesos hablamos, pienso que es más fructífero un retroceso al siglo XX, que al siglo XVII.
Ganó la derecha, el Yunque, los empresarios conservadores... y un ejército de lumpenburgueses erectos en flamante clase media mexicana. Clasemedieros de rancio abolengo, unos de rancia derecha también, heredaron su confesión de sus abuelos y bisabuelos y la ejercen porque sí, porque así les enseñaron, otros no son de tan rancia prosapia, son hijos del sistema educativo privado y son, ante todo, profunda y groseramente ignorantes. A ellos como a muchos mexicanos les comieron el seso desde la radio y la TV diciéndoles que si ganaba el "violento" Peje les iban a quitar un carro para regalárselo a un pobre que no trabaja. No sé qué pensar de alguien quien cree algo así puede ocurrir en las actuales circnstancias de México: bueno, sí sé qué pensar: que está bien pendejo.
En fin, que desde acá la cosa parece una anécdota de ranchito cacahuatero. A decir verdad, es intrascendente quién gane o cómo, México ya va encaminado en la engrasada máquina del neoliberalismo y no hay nadie quien lo desvíe. En los USA el Peje es considerado de izquierda moderada por los analistas, pero en México, para los Servitjes, Azcárragas y demás, cualquier pálido rosa ya es rojo profundo. No me gusta ver a mi país tan timorato, y tan inconsciente, no me gusta ver a las "buenas conciencias" celebrando el "triunfo" (fraude a todas luces) de Calerón exclamando frases tan poco deportivas como: "¡Qué bueno, pinche bola de nacos!". Luego de verlos así, tan... desnudos... tan poco... dignos. Me entran ganas de que si hay chingadazos, regresarme a volar dos tres bancos, vaciar dos tres cavas privadas, reducir a astillas dos o tres BMW's y violar dos tres señoras de Las Lomas con hijas fresas incluídas (si son católicas, mejor).
Pero estoy en París... es verano, las francesas visten ligerito y son hermosas.
Viendolas caminar por Grand Boulevards uno no puede menos que despreciar profundamente a México.
Día de la Revolución francesa.
Estoy en la Ciudad de París.
No, no voté. Pero si lo hubiera hecho habría votado por el Peje, desde luego. No porque lo consideré el mejor candidato, sino porque si de retrocesos hablamos, pienso que es más fructífero un retroceso al siglo XX, que al siglo XVII.
Ganó la derecha, el Yunque, los empresarios conservadores... y un ejército de lumpenburgueses erectos en flamante clase media mexicana. Clasemedieros de rancio abolengo, unos de rancia derecha también, heredaron su confesión de sus abuelos y bisabuelos y la ejercen porque sí, porque así les enseñaron, otros no son de tan rancia prosapia, son hijos del sistema educativo privado y son, ante todo, profunda y groseramente ignorantes. A ellos como a muchos mexicanos les comieron el seso desde la radio y la TV diciéndoles que si ganaba el "violento" Peje les iban a quitar un carro para regalárselo a un pobre que no trabaja. No sé qué pensar de alguien quien cree algo así puede ocurrir en las actuales circnstancias de México: bueno, sí sé qué pensar: que está bien pendejo.
En fin, que desde acá la cosa parece una anécdota de ranchito cacahuatero. A decir verdad, es intrascendente quién gane o cómo, México ya va encaminado en la engrasada máquina del neoliberalismo y no hay nadie quien lo desvíe. En los USA el Peje es considerado de izquierda moderada por los analistas, pero en México, para los Servitjes, Azcárragas y demás, cualquier pálido rosa ya es rojo profundo. No me gusta ver a mi país tan timorato, y tan inconsciente, no me gusta ver a las "buenas conciencias" celebrando el "triunfo" (fraude a todas luces) de Calerón exclamando frases tan poco deportivas como: "¡Qué bueno, pinche bola de nacos!". Luego de verlos así, tan... desnudos... tan poco... dignos. Me entran ganas de que si hay chingadazos, regresarme a volar dos tres bancos, vaciar dos tres cavas privadas, reducir a astillas dos o tres BMW's y violar dos tres señoras de Las Lomas con hijas fresas incluídas (si son católicas, mejor).
Pero estoy en París... es verano, las francesas visten ligerito y son hermosas.
Viendolas caminar por Grand Boulevards uno no puede menos que despreciar profundamente a México.
lunes, 22 de mayo de 2006
Inmovilidad social I
Movilidad Social
Es la capacidad de la población de una sociedad para moverse en la escala social.
Un país como los Estados Unidos es un país de mucha movilidad social.
Estados Unidos es un país donde, si un estudiante de clase media se aplica lo suficiente puede llegar a ser uno de los hombres mas ricos del orbe gracias a la venta de software, donde un actor mediocre puede llegar a ser Presidente, donde un inmigrante y refugiado político puede llegar a ser magnate de la industria discográfica, y a la inversa, donde el hombre más rico puede llegar a ser un indigente gracias al mal manejo de su fortuna, una hija de rico puede hacerse guerrillera, o un gángster puede ser enjuiciado por evasión fiscal y acabar sus días en la cárcel.
O al menos, durante el siglo XX Estados Unidos fue un país de mucha movilidad social.
En cambio, podemos decir que México NO es un país de mucha movilidad social.
Los ricos generalmente son hijos y nietos de ricos. Los empresarios son hijos y nietos de empresarios. Los políticos son hijos y nietos de políticos. Los pobres son hijos, nietos, bisnietos y hasta tataranietos de pobres. Incluso las clases nacidas en el moderno siglo XX comienzan a padecer esta inmovilidad social: los intelectuales, artistas y la gente de la farándula poco a poco comienzan a ser hijos y nietos de entertainers.
Con la influencia de la ilustración México pasó a ser una sociedad de clases para abandonar la sociedad de castas del siglo XVII. Sin embargo, esta sociedad de clases cada vez se parece más a la de castas.
Es la capacidad de la población de una sociedad para moverse en la escala social.
Un país como los Estados Unidos es un país de mucha movilidad social.
Estados Unidos es un país donde, si un estudiante de clase media se aplica lo suficiente puede llegar a ser uno de los hombres mas ricos del orbe gracias a la venta de software, donde un actor mediocre puede llegar a ser Presidente, donde un inmigrante y refugiado político puede llegar a ser magnate de la industria discográfica, y a la inversa, donde el hombre más rico puede llegar a ser un indigente gracias al mal manejo de su fortuna, una hija de rico puede hacerse guerrillera, o un gángster puede ser enjuiciado por evasión fiscal y acabar sus días en la cárcel.
O al menos, durante el siglo XX Estados Unidos fue un país de mucha movilidad social.
En cambio, podemos decir que México NO es un país de mucha movilidad social.
Los ricos generalmente son hijos y nietos de ricos. Los empresarios son hijos y nietos de empresarios. Los políticos son hijos y nietos de políticos. Los pobres son hijos, nietos, bisnietos y hasta tataranietos de pobres. Incluso las clases nacidas en el moderno siglo XX comienzan a padecer esta inmovilidad social: los intelectuales, artistas y la gente de la farándula poco a poco comienzan a ser hijos y nietos de entertainers.
Con la influencia de la ilustración México pasó a ser una sociedad de clases para abandonar la sociedad de castas del siglo XVII. Sin embargo, esta sociedad de clases cada vez se parece más a la de castas.
sábado, 20 de mayo de 2006
Whiskas
angelero
Detalle curioso:
Hace poco dí dos charlas, una en El Faro, y otra en la ENAP.
Pregunté si conocían aquella broma de
Los promotores de la pejefobia son aquellos que se sienten afrentados por ser gobernados por alguien quien se supone debería ser un "gato". Un "naco".
Uh, ¿pos no que querían democracia?...
Lo que este país busca en el fondo es mantener una plutocracia.
Detalle curioso:
Hace poco dí dos charlas, una en El Faro, y otra en la ENAP.
Pregunté si conocían aquella broma de
¿Saben por qué a AMLO le dicen el whiskas?No la conocían, ellos son los "gatos" a los que alude la broma y eso confirmó mi sospecha: la aversión a AMLO es una pulsión clasista, en una sociedad de castas que no ha evolucionado desde el siglo XVII, y que ahora está dispuesta a borrar lo poco que se haya logrado en el siglo XX.
Los promotores de la pejefobia son aquellos que se sienten afrentados por ser gobernados por alguien quien se supone debería ser un "gato". Un "naco".
Uh, ¿pos no que querían democracia?...
Lo que este país busca en el fondo es mantener una plutocracia.
miércoles, 10 de mayo de 2006
¡Que la virgencita nos ampare!
¡Puta madre!
10 de mayo.
Hoy ha sido uno de esos días que uno dice:
"¡Chingada madre! ¿Cómo no tengo una cámara de video o alguna madre de esas?"
Venía hoy temprano por la calle, cuando de repente me ví rodeado de chiquill@s de escuela secundaria, tod@s uniformad@s y obviamente en día de clases.
Vendrán de algún museo, pensé. Pero no hay museos en la Portales. Además, ya observando con calma, me percaté de otro detalle, entremezcladas con el alumnado venían con ellos varias madres. ¡Claro!, me dije, ¡es día de las madres y las están celebrando!. Por todos en México es bien sabida la devoción a las madres, el dia de hoy practicamente no se trabaja y es impensable salir a comer a algún restaurant, que generalmente está hasta la madre de gente celebrando a su madre... perdón: sus mamás. Es políticamente incorrecto decirle madre a una madre, hay que decirle "mamá".
¿De dónde vendrán? me volví a preguntar entre los estudiantes de secundaria uniformados, en la calle y acompañados de sus "mamás" y seguí al contingente con la mirada como quien sigue una hilera de hormigas para ver de qué puto agujero salían.
¡Salían de la Iglesia!... ¡Los alumnos de una escuela pública federal, con uniforme, habían sido sacados por sus madres y profesores para celebrar una misa a las madres!
¡Ni hablar, el Estado laico ya se fue a chingar a su madre!
No camino ni cien pasos cuando me atravieso con otra escena:
Una patrulla lleva en la parte de atrás a una anciana con un frondoso ramo de rosas rojas. No parece arrestada, se le ve muy contenta. ¡La patrulla lleva a la madrecita a su domicilio!... ¿ya ven que la policía mexicana no es una panda de salvajes? También tienen madre, los muy hijos de la chingada. Es la chingada, pero madre tienen. La patrulla se detiene, uno de los policías le abre la puerta solícito, ayuda a la anciana a bajar. El otro policía, quien iba conduciendo se baja también de la unidad, y ambos despiden a la señora con un efusivo y muy sentido abrazo de felicitación. Antes de volver a subir a su patrulla, un auto se detiene a hacer una pregunta a los policías, el auto va lleno de chamacos, que desde luego son hijos de la mujer que va en el asiento de copiloto. Los policías dan la información que se les requiere, felicitan a la señora y se despiden con una amabilidad...
Nota de la Jornada:
http://www.jornada.unam.mx/2006/05/10/003n1pol.php
¡Ay, mi México!
Hoy ha sido uno de esos días que uno dice:
"¡Chingada madre! ¿Cómo no tengo una cámara de video o alguna madre de esas?"
Venía hoy temprano por la calle, cuando de repente me ví rodeado de chiquill@s de escuela secundaria, tod@s uniformad@s y obviamente en día de clases.
Vendrán de algún museo, pensé. Pero no hay museos en la Portales. Además, ya observando con calma, me percaté de otro detalle, entremezcladas con el alumnado venían con ellos varias madres. ¡Claro!, me dije, ¡es día de las madres y las están celebrando!. Por todos en México es bien sabida la devoción a las madres, el dia de hoy practicamente no se trabaja y es impensable salir a comer a algún restaurant, que generalmente está hasta la madre de gente celebrando a su madre... perdón: sus mamás. Es políticamente incorrecto decirle madre a una madre, hay que decirle "mamá".
¿De dónde vendrán? me volví a preguntar entre los estudiantes de secundaria uniformados, en la calle y acompañados de sus "mamás" y seguí al contingente con la mirada como quien sigue una hilera de hormigas para ver de qué puto agujero salían.
¡Salían de la Iglesia!... ¡Los alumnos de una escuela pública federal, con uniforme, habían sido sacados por sus madres y profesores para celebrar una misa a las madres!
¡Ni hablar, el Estado laico ya se fue a chingar a su madre!
No camino ni cien pasos cuando me atravieso con otra escena:
Una patrulla lleva en la parte de atrás a una anciana con un frondoso ramo de rosas rojas. No parece arrestada, se le ve muy contenta. ¡La patrulla lleva a la madrecita a su domicilio!... ¿ya ven que la policía mexicana no es una panda de salvajes? También tienen madre, los muy hijos de la chingada. Es la chingada, pero madre tienen. La patrulla se detiene, uno de los policías le abre la puerta solícito, ayuda a la anciana a bajar. El otro policía, quien iba conduciendo se baja también de la unidad, y ambos despiden a la señora con un efusivo y muy sentido abrazo de felicitación. Antes de volver a subir a su patrulla, un auto se detiene a hacer una pregunta a los policías, el auto va lleno de chamacos, que desde luego son hijos de la mujer que va en el asiento de copiloto. Los policías dan la información que se les requiere, felicitan a la señora y se despiden con una amabilidad...
Nota de la Jornada:
http://www.jornada.unam.mx/2006/05/10/003n1pol.php
¡Ay, mi México!
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